La No Década (Calamity)

Por: Rita Isabel

A principios del año en curso (año en que Puerto Rico reconoció que es Poesía) Libros Pasajeros se entusiasmó con una idea: festejar una década de trabajo colectivo y creativo de Calamity (banda puertorriqueña de trash metal). Para el verano, entre manifestaciones que llevaron a la comunidad puertorriqueña a llegar más allá del tiempo, la idea se trasformó en propuesta y acción: una introspección lúdica y recreativa de lo que sin querer queriendo hemos llamado la No década. Lewis Carroll nos regaló la lógica de los 364 días de no cumpleaños o incumpleaños. Si existen los regalos de no cumpleaños al otro lado del espejo, no es de extrañar que Libros Pasajeros celebre los No aniversarios y las No décadas. Durante un poco más de un mes nos apalabramos con Calamity. Trazamos la ruta, bajamos y subimos nuestro monte para seguir la trayectoria de Silent Screams a Calamity. Próximos a completar el viaje los invitamos a estar atentos a nuestra presencia en las redes sociales para seguir el rastro de este nuevo proyecto de Libros Pasajeros.

En pocas palabras: Puerto Rico es poesía

Es la fiebre de la juventud lo que mantiene al resto del mundo a la temperatura normal. (George Bernanos)

Por: Rita Isabel

Sobrecogida

Puerto Rico es poesía… La crónica, que aún se escribe, de nuestra expresión masiva para que Roselló Nevares comprenda que ya no es nuestro gobernador me sobrecoge. Hace seis días, En pocas palabras, escribí que estaba serena, pero es una serenidad febril. Cuando la voz de ese real imaginario que es el pueblo puertorriqueño resuena y se puede sentir que el todo es más que la suma de sus partes (sinergia) no hay palabras que atrapen lo que mi ser siente. Tampoco logro encontrar las palabras precisas para expresar lo que experimenta mi voz al poder responder a las preguntas que, como Calamity, me he hecho tantas veces:

¿Dónde estarán las ganas que me alumbran?

¿Dónde estará el hierro en mi interior?

¿Dónde estarán las ganas incansables

de poder llegar más allá del tiempo?

Y la respuesta es: aquí y ahora, en este infinito instante. Calamity con su fiebre, sin querer queriendo, me regaló sus palabras para no perder la fe.

Aunque se caiga el cielo

Yo vivo y nunca muero

Lo sabe el mundo entero

Que aquí no nos caemos

Ruégale a la vida que

No nos deje enloquecer

Si los buenos somos más

Nunca faltarán

¡Guerreros en la calle!

Armando, Bernardo, Eduardo, Fernando y Gonzalo(Calamity), junto a los miles de jóvenes que se han mantenido firmes, (nuestro presente en las manifestaciones) nos han obsequiado con sus acciones la crónica de cómo Puerto Rico reconoció que es poesía. Nuestra patria manifestándose es poesía. Y como dicen las palabras de Celaya, palabras que han llegado más allá del tiempo: La poesía es un arma cargada de futuro. Mas el futuro también puede ser presente:

Siempre tiro para adelante

Que se aguanten

Aquí nunca nos caemos

Y aunque andemos

en tinieblas, no tememos

aquí todos somos guerreros

Calamity, visionario, nos cantó lo que sería. Ahora su canción Guerreros es…

Crecimos con el viento

Con la lluvia y el trueno

Nos aguantó el orgullo

Nos amarró lo bueno

De trago en trago amargo

De sol a sol de fuego

Los míos van guerreando

Por eso voy con ellos

Todo el que vive aquí

Para mí es un guerrero

Aunque no quiera guerra

Mas mi querido Calamity las próximas estrofas, en este instante, no sé luego (recuerden ya no soy joven así que ya no creo en las utopías) son pasado.

En mi país el que brega bien se deja clavar por el que brega tierra

Esto se acabó, ahora somos gritos en el cielo y en la tierra somos actos. Somos poesía herramienta, arma cargada de futuro expansivo con que el apuntamos al pecho.

Ya sea de la calle o sea el sistema

Esto es tierra de nadie porque no hay cojones.

Si los hay, cojones y ovarios, corazón e hígado…

Para bregar bien

Para buscárselas bien

Para plantarse en la calle y daros vida, provocar nuevos actos. Puerto Rico es poesía que grita gracias a nuestra juventud. La de hoy, la de ayer, la de siempre: porque hemos vivido a golpes, porque apenas nos dejan decir que somos quienes somos, ya hemos tocado fondo y emergemos con la velocidad del instinto, con el rayo del prodigio…

En pocas palabras termino como comienza La poesía es un arma cargada de futuro:

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,

Mas se palpita y se sigue más acá de la consciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmando,

Como un pulso que golpea las tinieblas,

Cuando se mira de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte,

Se dicen las verdades:

Las bárbaras, terribles, amorosas crueldades…

Ricardo: ¡Lárgate ya!

En pocas palabras: El chat…

Por: Rita Isabel

Mientras se tenía la percepción que medio Puerto Rico, y un chin más, leía las 889 páginas del Chat en Telegram entre Roselló Nevares y sus allegados, decidí leer El prisionero del cielo que es la continuación de las novelas La sombra del viento y El juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón. En medio día me leí 379 páginas por gusto. Alternaba la lectura por placer enajenante con lecturas de lo que estaba ocurriendo en el país, con fragmentos del susodicho chat, las reacciones en las redes sociales y los comentarios a la información que leía.

Confieso que antes de este fin de semana los comentarios que acompañan los artículos que leo me atraían pues pensaba que eran el equivalente de las conversaciones que escuchaba cuando viajaba en transportación pública en mis años universitarios para saber lo que pensaban otros de lo que ocurría en nuestro país. Escuchar esas conversaciones dispersaban la nube académica e intelectual en la que venía flotando… pero divago.

Por lo general me desalentaba leer esos comentarios que acompañaban a los artículos que leía y laceraban mi fe en mi gente. Sin embargo, después del chat el panorama cambia. No son un sustituto para escuchar a la gente que viajaba junto a mí en el transporte público y colectivo. Aquellas voces tenían identidad, sudor, olor, calidez, entereza para a viva voz y de frente expresar lo que pensaban, sentían, vivían. Sobre todo, aquellas voces estaban más cerca de la libre expresión que las que leemos en las redes porque se manifestaban genuinamente y con la única motivación de expresarse.

No siento vergüenza ni siquiera ajena. No voy a permitir que el desánimo que arropa mis ideas y sentimientos ahogue el entusiasmo que siento por mi cultura, por mi patria, por las personas a las que llamo coetáneos, compatriotas, compañeros de la labor digna que es convivir en este balbuceo de instante, en este espacio geográfico.

No estoy ofendida como mujer ni como persona. No dejaré que la falta de dignidad humana, ética y profesionalismo de los que deberían administrar el gobierno, con ley y orden, me altere. Me siento serena porque por fin se presentan tal y como teníamos la certeza que eran y son. De igual manera entiendo a los que se ofenden, a los que no quieren o no pueden comprender la indignación y a los que lo perdonan o incluso lo justifican.

Coincido con Leo Aldridge que las razones lógicas y sin apasionamientos para que Roselló Nevares renuncie a la gobernación son prácticas. Perdió la credibilidad y se cerró posibilidades con la Asamblea Legislativa, con la Junta de Control Fiscal, con la prensa, con una porción significativo de la opinión pública, con el tribunal federal, con la diáspora boricua y desde antes con la Casa Blanca. ¿Cómo se puede gobernar de esa manera? Además, creo (aunque no domino ciertos temas o disciplinas legales) que en el chat hay elementos muy cercanos a lo ilegal, lo antiético o la intención de un delito. Sin embargo, precisamente por ello entiendo y concuerdo con J.A. Zambrana que Roselló Nevares no renunciará. No podemos olvidar los arrestos por actos de corrupción en su administración… como primer ejecutivo del país tiene unos privilegios, cierta inmunidad y vincularlo con los actos de corrupción de su gobierno parece una posibilidad concreta. No renunciará pues debe protegerse.

No leí ni leeré las 889 páginas del chat. No por no ser una lectora capaz. Si las 379 páginas de la tercera entrega del Cementerio de los libros olvidados no son suficiente para demostrarlo, aquellos que conozcan la extensión y complejidad de Cien años de soledad, El nombre de la rosa, 2666, La balsa de piedra, Los hermanos Karamazov, por dar unos ejemplos, no tendrán dudas de mis capacidades. No creo en los compendios ni como lectora ni como educadora; pero Roselló Nevares y compañía no son literatos ni tienen el nivel intelectual o la calidad humana para que deje a un lado el libro de Mihaly Csikszentmihalyi de unas 476 páginas, sobre creatividad, que ocupa mis horas de lecturas en estos días (solo hice una pausa para sumergirme en el Cementerio de los libros olvidados para tomar un respiro).

Leí un compendio de fragmentos del chat que el periódico de mayor circulación en el país ofreció en su versión digital. También leí una reseña de José Borges “El chat del Telegram” Cuando el chat imita al arte y otras columnas de opinión. Continuaré leyendo lo que se presente. No tengo dudas que lo ético y lo más beneficioso para la psiquis del país es que Roselló Nevares sea removido de su cargo. No espero el milagro que renuncie, ojalá me sorprenda; pero prefiero que sea removido de su cargo, eso nos daría un poco de dignidad como pueblo. Mas debemos recordar que eso no solucionará los problemas que enfrentamos. Hay mucho trabajo. Debemos estar dispuestos a laborar incansablemente (pensando en el bien común y no en beneficios personales) cada uno desde donde le corresponda con dignidad, ética y patriotismo.

En pocas palabras: me uno a las diversas peticiones de remover a Ricardo Roselló Nevares de su cargo como gobernador de Puerto Rico.

LIBROS FÓSFOROS…

Libros que encienden…

Libros Pasajeros en la VENTA EN EL PORTÓN

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