El voto de la mujer con patas de elefante (Tercera parte 3/3)

Por: Rita Isabel Ana Roqué Cristina Géigel: muere            Votó, barritó y murió en paz. En el sepelio de la autora de la novela Sara, la obrera, en la voz de sus amistades, se escucharon sus palabras: vamos a emprender la magna… de unir a todos los puertorriqueños. Odios, al infierno. Adiós, salvemosSigue leyendo “El voto de la mujer con patas de elefante (Tercera parte 3/3)”

El voto de la mujer con patas de elefante (Segunda parte 2/3)

Por: Rita Isabel Flor del valle: divaga           Tengo ochenta y dos años, dos patas de elefante y hace once meses voté. Recuerdo mi primera carta, decía: hoy tengo tres años, tres meses y trece días. Abuela la guardaba como un tesoro. Yo guardo el recuerdo del sonido de la papeletaSigue leyendo “El voto de la mujer con patas de elefante (Segunda parte 2/3)”

El voto de la mujer con patas de elefante (Primera parte 1/3)

Por: Rita Isabel           Está escrito –en alguna parte– que la trataron con alcanfor, jugo de toronja y leche salpicada con café. Asimismo que recibió un diurético, caldo y champán. Además, que tomó un brebaje para la tos, ventosas y cataplasmas en el pecho. Con tanto remedio buscaban reconfortarla. Finalmente murióSigue leyendo “El voto de la mujer con patas de elefante (Primera parte 1/3)”

A manos llenas

Por: Rita Isabel Al pequeño Carlin (mi padre)           Mirabas perplejo tus manos vacías, sobre todo tu mano derecha totalmente desnuda. Inicialmente habías insistido, reclamado, exigido, increpado. Luego lo habías pedido por favor, habías suplicado, angustiosamente implorado y a fin de cuentas: nada. Más adelante, le seguiste hasta el cuartel conSigue leyendo “A manos llenas”

Sin fin

Por: Rita Isabel           Disfruto escribir; sin embargo en compañía de un pelotón de aprendices de escritores y a instancias de un profesor autor, a veces, percibo la escritura como una tortura o pesadilla. Si la instancia viene acompañada de un límite de tiempo y con el requisito de leer enSigue leyendo “Sin fin”