Viandantes en Libros Pasajeros: Cuando sea grande

En lo que la página en blanco va y viene…

En esta noche del primer jueves de junio, compartiremos en Viandantes un texto que resuena con el trabajo de mi sobrina Sara en Todes vamos pa viaj@s sobre pensar la vejez. Espero que en algún momento Anaia, la autora de «Cuando sea grande», y Sara puedan conversar.

El escrito que seleccionamos es un texto que surgió de un taller de escritura creativa que ofrecí a mis estudiantes para generar escritos originales y luego escoger uno para representar en oratoria. Anaia, además de dar vida a un escrito que provoca, hizo una excelente interpretación. Pregunté a Anaia si permitía que Libros Pasajeros compartiera «Cuando sea grande» en Viandantes y dijo que sí. Estamos ante una joven escritora a la que le he tomado cariño, pero sobre todo admiración. Sin querer queriendo ya es parte del mandala de afinidad creativa de Libros Pasajeros. Es genial encontrar una estudiante que es una artesana de la palabra. Anaia logró plasmar con sus letras la esencia de la adolescencia. No suelo escribir en Libros Pasajeros sobre mi visión como educadora, pero este año me he dado permiso para mencionar un chin… Por esto, antes de compartir el escrito de Anaia, les dejo por aquí el significado de adolescente, adolescencia para que entiendan porque me gusta tanto el escrito.

Ambos conceptos evocan una etapa de la vida que se caracteriza por la intensidad de cada momento, por el ímpetu creativo, por la energía que expresa la esencia de los deseos más profundos del ser. No, la adolescencia no está ligada al concepto adolecer como suelen pensar y hasta bromear. La palabra adolescencia proviene de la raíz indoeuropea al- ‘nutrir’, ‘crecer’, de la cual se derivó la voz latina alere ‘nutrir’, ‘alimentar’, que dio lugar a alescere ‘crecer’, ‘aumentar’. A partir de esta última, unida al prefijo ad-, se formó el verbo adolescere ‘crecer’, ‘desarrollarse’, y, por último, del participio presente de este verbo, adolescens, -entis ‘el que está creciendo’.

Sin más confío que disfruten:

Cuando sea grande (Derechos reservados 2023)

Por Anaia Torres Carrasquillo

A los 6 años afirmé: “Cuando sea grande, quiero ser mecánica”

A los 8 años me prometí: “Cuando sea grande, nunca usaré maquillaje”

A los 10 años dije: “Cuando sea grande, seguiré compartiendo con mis amistades actuales”

A los 12 años pensé: “Cuando sea grande, ya no habrá más COVID”

Cuando sea grande, cuando sea grande, cuando sea grande.

¡Puñeta tengo 15 y no quiero “ser grande”! No quiero crecer más.

No, ya no quiero ser mecánica,

no tengo idea de lo que quiero hacer, ni ser, cuando “sea grande”.

No, no cumplí mi promesa, uso maquillaje casi todos los días

intentando tapar mis inseguridades.

No, no he visto a la mayoría de mis viejas amistades.

No, no se fue el COVID, y a eso añádele la guerra,

la desigualdad social,

la pobreza,

la corrupción

y la crisis del sistema de salud

No sé por qué estoy sufriendo esto. 

¿Es una enfermedad? 

¿Es sólo una etapa de ser adolescente? 

¿Esto es lo que pago por sobre pensar todo?

¿A qué le tengo miedo realmente? 

¿A que mi cuerpo va a cambiar? 

¿A que todo se va a complicar cuando sea adulta? 

¿A que voy a perder a gente que quiero mucho? 

¿A lo diferente? ¿Al cambio? 

¿A la muerte? 

Quizá sí, quizá sí le tengo miedo a todo eso. 

Pero quiero curarme de esta enfermedad que no me deja hacer nada, no me deja hacer mis cosas del día a día; no me deja dormir. 

Yo sólo quiero ser normal, quiero ser como los demás adolescentes, de fiesta en fiesta, de risa en risa…sin las preocupaciones que les traerá el futuro.

 Yo sólo quiero ser uno de ellos. 

¿Por qué yo no puedo tener esa gran adolescencia de la que todos le cuentan anécdotas después a sus nietos? 

Todos dicen que estos son los mejores años de tu vida, pero ¿realmente lo son?

¿Realmente lo son cuando sabes que se van a ir más rápido de lo que esperamos?

No quiero escoger una profesión, no quiero trabajar, no quiero pagar impuestos, no

quiero ver cómo matan a la tierra, no quiero ver como se me arruga la piel, no quiero morir.

No quiero crecer…

no quiero crecer más…

pero…

Estoy creciendo.

Licencia Creative Commons

Publicado por Libros pasajeros

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