A manos llenas

Por: Rita Isabel Al pequeño Carlin (mi padre)           Mirabas perplejo tus manos vacías, sobre todo tu mano derecha totalmente desnuda. Inicialmente habías insistido, reclamado, exigido, increpado. Luego lo habías pedido por favor, habías suplicado, angustiosamente implorado y a fin de cuentas: nada. Más adelante, le seguiste hasta el cuartel conSigue leyendo «A manos llenas»