Divagando sobre libros

Por: Rita Isabel

 De los libros se ha dicho tanto o más, de lo que se ha dicho en los libros.

    Jorge Luis Borges escribió que no podía imaginar un mundo sin libros y que del sinnúmero de instrumentos que el ser humano ha inventado el libro es clase aparte; pues es la extensión de la memoria y de la imaginación. Sin embargo, sé que muchos hemos temido a ese mundo sin libros que no podía imaginar Borges o a un mundo con libros pero sin lectores. Mas con un chin de aprensión me atrevo a afirmar que el libro se ha mantenido presente en nuestro cotidiano mimetizándose, se ha hecho parte de la red de circunstancias tecnológicas y sociales que han conformando nuestra vertiginosa realidad desde el llamado corto siglo XX. Y se ha enfrentado al hecho de que, hoy en día, comparte con otros medios su rol de ser la extensión de nuestra imaginación y memoria. Ha llegado a hacer alianzas estratégicas con esos medios, lo que ha dado como resultado sendos beneficios.

     El libro ha evolucionado, se ha transformado sin dejar su esencia atrás; como tradición viva que se renueva y se transgrede a sí misma para trascender y perpetuarse, multiplicándose caleidoscópicamente. Y a pesar que el libro como objeto, tangible y palpable, pueda parecer una especie en peligro de extinción, la idea del libro-objeto, libro intervenido, libro del artista, libro como objeto de colección, libro cartonero, libro artesanal, arte del libro, libro como libro, libro con papel, libro-obra… persiste, permanece, perdura de manera airosa.

    Pero como no viene de más promover la lectura de esos libros-obra, libros-objetos, libros-libro —y porque a veces nos inquieta la posibilidad de que los lectores muten y dejen de leer por placer, por decisión y voluntad propia, que dejen de desear palpar los libros, dejen de percibirlos como una experiencia sensorial, tangible, que nos vincula con otros seres humanos— aquí nos tienen… liberando libros, validando y honrando su efímera permanencia.

   Para nosotros el libro es maestro y aprendiz, es compañía y soledad, es silencio y algarabía, es regalo, conocimiento, aprendizaje, cosa seria, es acción y reacción, es pasatiempo, es diversión recreativa, es lúdica vivencia, es fuente de placer y reciprocidad, es posibilidad casi infinita. Para nosotros los libros resisten el paso del tiempo. Libros pasajeros es la excusa para liberar libros espejos, libros viajeros, libros andariegos, libros vivos, libros portales, libros sorpresa y asombro, libros y más libros y con ello brindar por la lectura, por como nos vincula, por la relación entre lectores y escritores, brindar por lo que Joseph Brodsky entiende que es el objetivo de nuestra existencia: la literatura. Pero sobre todo para brindar por los juntes/espacios creativos que van del dicho al hecho

¡SALUD!

Licencia Creative Commons

Runrún

Se dice que uno de los 12 ejemplares, de Como semblanzas o seis relatos pasajeros, andaba de paseo por el Jardín Botánico de Caguas. Casualmente coincidió con la visita de los monjes tibetanos que realizaron el  Mandala o Rueda de la Vida durante un festival  el  fin de semana del 9 y 10 de noviembre.  ¿Tendrá que ver con los mandalas expansivos?

Mientras tanto…

Crearte...

En Crearte  ha pasado de mano en mano y pronto se dirigirá a Santiago de Chile. El azar ha querido que dos de nuestros ejemplares viajen a Chile.

 

La voz de los lectores desde Hato Rey

«…y cometí el error de echarle una mirada, mientras

ponía mis cosas en el escritorio… pasaron 3 horas antes de

que pudiera despegarme del libro, me leí los primeros dos

tomos parada, cansada y con hambre, pero no podía parar,

lloré, me reí, y disfruté como en un trance…

…aún estoy digiriendo lo visto y leído (hay como 3 libros

dentro de cada tomo, los cuentos, las ñapas, y las hojas

con sus colores tan bellamente nombrados)…

Es un trabajo hermoso en forma, contenido y distribución, y voy

a honrar su viaje —aunque quisiera quedármelo— enviándolo a volar;

primero a una amiga —puertorriqueña— en New Heaven,

Connecticut, y ella luego a otra amiga —argentina—,

en Vancouver.»

La voz de los lectores desde Vancouver

Desde Vancouver
Desde Vancouver

…lamento decir que con los datos de la autora se me salió una lágrima.

…así es que comencé el tomo 1 🙂

 

La voz de los lectores desde Barranquitas

… me atrapó ese primer cuento, o más bien el primer tomo, no quise pasar al segundo, para disfrutarlo de a poco antes de terminarlo y pasarlo. Antes de soltarlo y dejarlo libre, también deseo compartirlo con varios de mis alumnos del Colegio y entonces ya desprenderme y que sean otros los que decidan.

¡Wow … tus cuentos!

Y eso que apenas estoy empezando.

Impresionada… verdaderamente…

Tengo tantas preguntas… ¿qué voy a hacer con tanta pregunta en mi mente?

Estas lecturas también tienen tanto de mi. ¡Wow! Desde Ariadna hasta…