(Adaptación del escrito de Eduardo Galeano “Ventana sobre el tiempo” del libro Las palabras andantes)
Compartimos nuestro re-cuento: tradición lúdica de fin de año.
En Libros Pasajeros, enero fue (es) tiempo de epifanĂas.
En febrero, a sus 103 años, muriĂł la musa de Ocaso de Flores… «En pocas palabras: Recordar porque sĂłlo el olvido muere».
En marzo compartimos la primera entrada de «Carlos Luis Apalabrado», festejo por entregas camino a los 90 años del abuelo de Libros Pasajeros, mi papá.
En abril, tiempo de letras, participamos de la cuarta Feria anual del Libro en Caguas: Leer en puertorriqueño. Pasajeros llegó a las manos de Deb Soto y quedó atrapada en “Al salir del laberinto”.
En mayo la colecciĂłn Pasatiempo fue protagonista y hubo runrĂşn del Quinteto viajero.
En junio participamos de la primera Feria de Amigos de Cada media hora (de Izamaris Tinta Verde) en Camuy y compartimos «En pocas palabras: Citas a ciegas».
Verano de aprendizaje en la Liga de Arte: Taller de Artes del libro con Maricelis Pagán; en Leo Leo: Juguemos a pensar con Mel y la manada lectora.
“La ñ en mĂ” de Jordi Salguero Roig fue Viandante en julio.
Agosto, cielo rojo, compartimos «En pocas palabras: lecturas de verano».
En la luna madura del noveno mes y no en luna verde, se festejaron los 12 años de Libros Pasajeros con un maratón de lectura y un junte del mandala de afectos y afinidad creativa.
Octubre, ausencia de palabras…
En noviembre, todo es gratitud y celebraciĂłn: 120 Libros FĂłsforos fueron recuerdos en una hermosa boda; y festejamos las Bodas de diamante de los abuelos de Libros Pasajeros con libritos minĂşsculos y con muchas palabras.
En diciembre la vida celebra.
Gracias totales a cada persona que sigue el rastro de nuestro quehacer literario…
Gratitud infinita al mandala de afectos y afinidad creativa…
Apalabrar = Dicho de dos o más personas: concertar de palabra algo. Palabras afines: acordar, concertar, pactar, dar la palabra
Apalabrado… En la Universidad… Fundamentos Filosóficos de la Educación fue el curso que aunó a Carlos Luis Apalabrado con Ramonita Letraherida. A manos llenas le pidió prestado el libro del curso a la Letraherida. Y todo fue palabras: palabras vivas, dadas, cumplidas, acción y consciencia; palabras gratitud, palabras lectura en conjunto, narración. El momento exacto en que Carlin se apalabró con los libros y la lectura (como acto reflejo tan necesario como respirar) es impreciso, pero está relacionado al sà de la Letraherida.
Apalabrar = Dicho de dos o más personas: concertar de palabra algo. Palabras afines: acordar, concertar, pactar, dar la palabra
Un maratón de celebraciones familiares se interpuso entre la página en blanco y este festejo por entregas. La familia Apalabrada y Letraherida estaba de Bodas de diamante, cumpleaños, Acción de Gracias y de junte. Como nunca es tarde si la dicha cumple con la palabra antes de la medianoche, aquà estamos tecleando a destiempo y en contra del tiempo la novena entrega. Regresamos con el joven Carlin: el universitario.
Un año, un año de espera… Antes que el carillĂłn de La Torre, con sus 25 campanas tubulares, marcara el ritmo de sus pasos en la Universidad de Puerto Rico, Carlos Luis se matriculĂł en un Instituto Comercial a la espera de que el periodo de matrĂcula, en la UPR, para el prĂłximo ciclo de estudios llegara. La Torre vigilĂł su caminar por el campus, como el mangĂł centinela lo vigilĂł en los tiempos en que el rĂo era propĂłsito y disfrute en el centro de la isla. Aunque comenzĂł estudios en la Facultad de EducaciĂłn, como habĂa anhelado, su visiĂłn práctica de la vida lo llevĂł a cambiar. EstudiĂł contabilidad, pero completĂł en excelencia muchos cursos de pedagogĂa.
De mes en mes, de trece en trece (o cuando el tiempo lo permita) festejaremos con palabras anecdĂłticas y brindaremos por el Apalabrado que llegĂł lejos y a muchos lados.
Apalabrar = Dicho de dos o más personas: concertar de palabra algo. Palabras afines: acordar, concertar, pactar, dar la palabra
Culminar sus estudios con buen promedio: no fue suficiente. Aprobar el examen de ingreso a la universidad con un excelente puntaje: no fue suficiente. La ayuda prometida por su hermano no se materializó… la escasez ahogaba sus deseos de estudiar en la universidad, de convertirse en maestro, de labrarse un camino con la dignidad de una profesiĂłn y el esfuerzo de su trabajo. SĂ, para mi sorpresa mi padre querĂa ser maestro; pero su deseo parecĂa un imposible hasta que surgiĂł una alternativa.
Se alistĂł por dos años, pero al regresar a Puerto Rico y ver la pobreza en la que vivĂa su mamá, junto a sus hermanas menores, en San Juan (pues tuvieron que moverse de Barranquitas, poner distancia), se alistĂł nuevamente. Con el adelanto de su paga le comprĂł una casa a su mamá y hermanas
De mes en mes, de trece en trece (o cuando el tiempo lo permita) festejaremos con palabras anecdĂłticas y brindaremos por el Apalabrado que llegĂł lejos y a muchos lados.
Apalabrar = Dicho de dos o más personas: concertar de palabra algo. Palabras afines: acordar, concertar, pactar, dar la palabra
Llueve…
afuera aguacero de gotas gordas…
adentro chubasco de palabras…
Regresamos a la adolescencia, al Carlos Luis Apalabrado cuando ensancha su horizonte, aunque siempre enraizado en el rĂo de Orocovis. El protagonista de A manos llenas, que rescataba pollitos, cuidaba mucaritos y andaba larga distancia para leerle a Pancho y Facia se enfrentĂł a un dilema de consciencia al llegar a la Academia Monseñor Willinger en Barranquitas.
De mes en mes, de trece en trece (o cuando el tiempo lo permita) festejaremos con palabras anecdĂłticas y brindaremos por el Apalabrado que llegĂł lejos y a muchos lados.