Ventana sobre Libros Pasajeros en el 2021

Por: Rita Isabel

(Adaptación del escrito de Eduardo Galeano “Ventana sobre el tiempo” del libro Las Palabras Andantes)

En el 2020 regresé a las andadas, porque lo ameritaba, de parafrasear la “Ventana sobre el tiempo” de Galeano. En el 2021 repito el atrevimiento como tradición lúdica de fin de año para Libros Pasajeros o los embelecos de Ritabel.

Gracias totales a quienes leen mis palabras.
Rita Isabel, agradecida.

En Libros Pasajeros enero fue comenzar el festejo de Ramonita Letraherida.

En febrero las letras cumplen su mes en mes, de tres en tres, el teclado suena.

En marzo, a un año de la temeraria presentación de Pasajeros en la Librería Mágica, luego del compás de espera: ¡Trece puntos de araña fue tinta y papel!

En abril fue tiempo de compartir letras en cuenta regresiva: desde «Besos de mariposa» hasta «Trece».

En mayo, como siempre, comenzĂł la temporada de tormenta de ideas.

En los veraniegos días de junio, Trece puntos de araña llega a Librería Mágica, a la librería Norberto González, a Librería Laberinto y a Libros 787. En el blog compartimos «Lo que habita en un te quiero».

Hubo fiesta en julio, “In sécula seculórum”, y tristezas profundas que transformamos en palabras por “Apolo, la historia interminable”. Tazas y Portadas en Hormigueros acogió nuestros libros, también llegamos hasta Floresta libros y El Candil en Ponce recibió a Trece puntos de araña.

Agosto, cielo rojo, fue tiempo de hablar de Trece puntos de araña con Libros 787.

En la luna madura del noveno mes y no en luna verde, festejamos con palabras e imágenes los ocho años de Libros Pasajeros.

Octubre, mes de presentaciones: primero con un junte de música, palabra y helado para Trece puntos de araña y luego en Tazas y Portadas brindamos con un affogato por Pasajeros, Trece puntos de araña y Libros Fósforos.

En noviembre, fue mes de profundo agradecimiento.

En diciembre, se pone punto final al festejo de mes en mes, de tres en tres de Letraherida, la vida celebra y el teclado sigue sonando.

¿Qué nos depara el 2022?

Memorias: Trece puntos de araña

Antes de las doce campanadas cíclicas del 31 de diciembre, y que compartamos un ReCuento de lo que ha sido el 2021 para Libros Pasajeros, comparto instantes de la presentación de Trece puntos de araña en la Sala de Títeres Leopoldo Santiago Lavandero en la Antigua Alcaldía de Caguas. Amanda Solla Alejandro transformó en poesía-imagen esos instantes. Espero que disfruten de estas memorias de Trece puntos de araña.

Rita Isabel, agradecida…
Página de créditos

Ramonita: Ăşltima entrega

Por: Rita Isabel

La luna subió y bajó mareas en su ciclo de guiños desde la luna llena que alumbró a Ramonita Letraherida un miércoles 3 de diciembre de 1941. En el inmutable ritmo del pasar del tiempo las mareas bajaron y subieron con el ciclo lunar de guiños en menguante y creciente desde que comenzamos esta celebración de los 80 años de Monín. Hoy, en vísperas de luna nueva, Ramonita posa su mirada en el libro El bosque animado de Wenceslao Fernández Flores que hasta hace unos días leía. Mientras esta voz narrativa teclea la última entrega y repasa lo que ha sido el festejo de mes en mes de tres en tres.

En enero festejamos el rezo y los dones que le dieron nombre: MonĂ­n, Ramonita, Ramona.

En febrero develamos el glosario que habita en su memoria.

En marzo la bautizamos como Letraherida.

En abril descubrimos el amor enciclopédico de la pequeña Monín.

En mayo reconocimos, en la joven Ramonita, su universalidad.

En junio afirmamos que la vida, su vida, es narración y en julio que también su vida puede ser una trayectoria búmeran.

En agosto recordamos que Ramonita es poesĂ­a.

En septiembre atestiguamos que la palabra perdura y que Letraherida es narraciĂłn infinita.

Octubre fue un brindis en el lenguaje ent por el entusiasmo que nos infunden las historias que habitan en la abuela MonĂ­n.

En noviembre fue víspera, el porqué de los cuándo nos recordó que todo festejo tiene un punto final.

Llega diciembre, el 3 de diciembre, este viernes… hoy, con mirada entusiasta al horizonte mar, al celeste infinito…

Cerramos el festejo de palabras con la última entrega, para comenzar la celebración en la acción. Con nosotros Letraherida toma rumbo hacia el centro de nuestra Madre Isla. Trazamos la ruta desde el corazón hasta donde se cultivan esperanzas para celebrar sus 80 años.

Los festejos también pueden terminar con tres puntos suspensivos y con una invitación a continuará…

y todas las historias tienen la posibilidad de volver a empezar, algunas se leen, otras se escriben y esta se vive.

Hoy celebro, festejamos como familia, la bendición de ser parte de la historia de Ramonita Letraherida. Hoy agradecemos y brindamos con palabras por sus 80 años: ¡feliz, feliz en tu día, Ramonita que Dios te bendiga, que reine la pasa en tu día y que cumplas muchos más!

Ramonita: Undécima entrega

Por: Rita Isabel

Ramonita Letraherida, la pequeña MonĂ­n ya abuela, sigue atrapando significados y significantes al capturar historias. En este año de celebraciĂłn se han sumado lecturas a su listado casi infinito, desde historias ya conocidas como Ana de las tejas verdes de Lucy Maud Montgomery o libros nuevos como CorazĂłn y raĂ­z: La alegrĂ­a de un hombre llamado Ricardo AlegrĂ­a de Tina Casanova y hasta relatos sobre una de sus escritoras favoritas El secreto de Agatha de Marie Benedict. La historia de Ramonita es un Continuará… En este tres de noviembre, a un mes de celebrar sus 80 años, tomamos las palabras de Eduardo Galeano (y con respeto irreverente las parafraseamos) para comenzar el cierre de este festejo de mes en mes, de tres en tres:

Ventana sobre las vĂ­speras

(AdaptaciĂłn)

Enrojecen las hojas de pascua,

florecen, de pronto, las rosas

el pitirre canta sin parar,

se echan las gallinas con las alas abiertas, cuchicheando,

cantan una nana las guineas,

el coquĂ­ salta en subida no en bajada,

los chanchitos vuelan,

las esperanzas entran,

salen las salamandras,

los mĂşcaros se dejan ver,

vuelan en remolino los guaraguaos,

vuelan en fila zigzagueante los zumbadores,

remontan el vuelo las sirenas desde el mar

y tiene gorro de nubes el Cerro Maravilla

Así se anuncia el festejo de los ochenta años

de Ramonita Letraherida, según dicen los que conocen el porqué de los cuándo.

Ramonita: Décima entrega

Por: Rita Isabel

Algún día tendrás la edad suficiente para leer los cuentos de hadas de nuevo.

C.S. Lewis

La ere, la a, la eme, la o, la ene, la i, la te y la a podrían ser parte del alfabeto éntico. Ramonita es un nombre que crece continuamente; es como una historia. Los nombres verdaderos, como el de Letraherida, cuentan la historia de quienes lo llevan. Así es en el viejo lenguaje éntico, lenguaje encantador en el que lleva mucho tiempo decir algo en él, pues nunca se dice nada excepto cuando vale la pena pasar mucho tiempo hablando y escuchando. La pequeña Monín, ya abuela, viajó con sus nietos a la Tierra Media. Allí además de hablar como Ent, comprendió, con los hobbits, que lo mejor es amar ante todo aquello que nos corresponde amar, hay que empezar por algo, y echar raíces, y el suelo de la patria es profundo. Sin embargo, hay cosas más profundas y altas. Y si no fuera por ellas y aunque no las conozcas, ningún ser podría cultivar la huerta en lo que llamamos paz.

De la Tierra Media, pasó a Narnia y de Narnia llegó con sus nietos a Fantasia donde los caminos solo se pueden encontrar con tus deseos; y solo puedes ir de un deseo a otro. Lo que no deseas te resulta inalcanzable. Eso es lo que significa «cerca» y «lejos» en Fantasia, donde tampoco basta con querer marcharse de un lugar. Tienes que querer ir a otro. Tienes que dejarte llevar por tus deseos.

Con el deseo como brújula llegaron al andén 9¾ para viajar en el Expreso de Hogwarts. En su destino se tropezaron con la piedra filosofal, entraron en la cámara secreta, conocieron al prisionero de Azkaban, se toparon con el cáliz de fuego, se unieron a la orden del fénix, descubrieron el misterio del príncipe, coleccionaron las reliquias de la muerte, supieron del legado maldito y comprendieron que son nuestras decisiones las que en realidad demuestran quién realmente somos mucho más allá de nuestras habilidades y que el amor es el poder más grande que hay.

Del mundo de brujas y magos llegaron a La ciudad de las Bestias, para luego viajar al Reino del Dragón de Oro y finalmente llegar al Bosque de los Pigmeos. Al salir de las Memorias del águila y el jaguar se enfrentaron a Una serie de eventos desafortunados.

Con El último Elfo viajaron en busca del último dragón y sazonaron todo con albahaca. De paraje en paraje también conocieron el territorio Alagaesia. En fin, que la niña Monín ya abuela, habita en la tierra literaria y en la literatura fantástica, continúa con la caza de significados y significantes. Sigue atesorando historias y comparte con su prole el poder de la palabra, la magia de leer historias porque sabe que la lectura nos ayuda a movernos con mayor facilidad por el mundo y a vivir desde el entusiasmo.