En pocas palabras: Lumina de Calamity

Por: Rita Isabel

En pocas palabras: Comparto lo que sientopienso de lo que leo… (y escucho)

Álbum: Lumina (octubre 2023) de Calamity [44 minutos, 10 canciones: ¡5 en español!, 5 en inglés]

Mi relación con el álbum: Soy la tía de Calamity, de sangre y de palabra. Además, fui la guía (maestra Montessori) de todos los integrantes durante seis años, en su adolescencia. Asimismo, según las redes sociales soy fan destacada de la banda. Como dice Eduardo, el baterista de la agrupación: legítimamente me gustan sus canciones. Tengan la certeza de que este no será un escrito objetivo.

Quizás solo el sexo, los deportes, la música y el éxtasis religioso -aun cuando estas experiencias siguen siendo efímeras y no dejan huellas- propician una sensación tan profunda de formar parte de una realidad mayor que nosotros mismos. Pero la creatividad, además, deja un resultado que se suma a la riqueza y complejidad del futuro.

Mihaly Csikszentmihalyi

En pocas palabras: “Call To Me” fue el primer sencillo que lanzó Calamity para comenzar el proceso de promoción de Lumina. Como ellos expresaron: “Si están esperando la esencia sonora de Calamity plasmada en 10 canciones van a amar cada segundo del disco”. Como en sus trabajos anteriores Lumina es una gran composición y es evidente que se hizo desde el nosotros. Ejemplo de ello es que comenzaron a iluminar la ruta musical de este nuevo álbum lanzando dos videos geniales que trabajaron junto Amanda Solla y Wayne Fernández.

No tengo los conocimientos para poder reseñar la calidad musical del álbum, pero puede afirmar que, al igual que Kairos, Lumina en muchas ocasiones me acompaña en el trayecto, de monte a monte, del hogar al trabajo, del trabajo al hogar. “Fuera de este mundo” y “Llevarte siempre” se han unido a “El vacío” (del álbum anterior Kairos) como canciones que me acompañan y son detonantes para idear en el tejido de palabras-acción-creación que es Libros Pasajeros.

En nuestra lengua vernácula (por lo que indagué) no contamos con la palabra “lumina”, pero sí con “luminar”. En el Diccionario de la Real Academia Española nos encontramos dos acepciones, la primera: cada uno de los astros que despiden luz. La segunda, (se dice que es de poco uso): persona de mucha virtud, ciencia o sabiduría. Y en algún momento significaba iluminar, pero ya esa acepción está en desuso. Por lo que este nombre alude a la luz. Cuando comparta un fragmento de la canción que lleva por título el nombre del álbum regresaremos a este punto luminoso. (Dato curioso, en este nocturno de julio en el que comienzo a escribir este En pocas palabras, un cucubano me acompaña, ¿casualidad?).

Lumina nos presenta sus canciones en el siguiente orden: “The Wall” abre paso, “La segunda muerte” le sigue, luego “Call To Me”, el cuarto momento es “Lumina”, para llegar a “Fuera de este mundo”, de inmediato se escucha “The Path”, luego “Stronger Than All”, sigue con “Llevarte siempre”, va cerrando con “Stand Up and Walk” y culmina con “Siempre hay uno”. Al leer los títulos de varias de las canciones es evidente el referente fundamental en las letras. Para no extenderme demasiado, me concentraré en los títulos en español.

“La segunda muerte” nos regala versos como:

Que me llamen loco

no es problema para mí

prefiero despertar a uno

que seguir durmiendo a mil

 

No nos salvará la suerte

 ni tampoco las estrellas

cuando el cuerpo quede inerte

todavía falta

viene la segunda muerte

Mientras “Lumina” da sentido al todo musical creativo de este álbum y, hasta cierto punto, es como una respuesta a “El vacío”:

Si pudieran comprender

lo que alcanzo a ver

donde no hay oscuridad

Fuego y luz

Fuerza y libertad

Paz en tempestad

Nada vemos si nos falta luz

Admito que esta letra me inquieta y me recuerda mis mayores temores cuando expresa:

Es uno

o el otro

no existen puntos medios

Mas “Fuera de este mundo” es casi mi himno en los siguientes versos:

Vivo fuera de este mundo

quiero estar donde estoy

entregando lo que tengo

sin perder lo que soy

En esta rutina hipnotizante

es un privilegio el ser disonante

vivir desde adentro es una belleza

que muera lo vano, que sobre pureza

Disfruto muchísimo escuchar y cantar “Fuera de este mundo” y el video es un pasar por el corazón, por el hígado-corazón, el desarrollo creativo de Calamity: uno para todos, todos para uno, el todo es más que la suma de sus partes.

Por otro lado, “Llevarte siempre” es una letra caleidoscópica. Además, la composición y arreglos musicales nos sorprenden gratamente al llegar a ella.

Si algo puedo yo pedir

es llevarte siempre

muy dentro de mí

Aunque mis anhelos

tengan que morir

que no muera nunca

la certeza de que estás aquí

El saber que estás cerca de mí

La certeza de que estás aquí

“Siempre hay uno” … esta es para escucharla, me río a mares con esta canción y la canto “a viva voz y a voz en cuello”.

Como tía de Calamity las siguientes expresiones pueden considerarse de un valor relativo, por ser quien soy, pero me atrevo a afirmar que nadie puede negar la calidad del trabajo de Calamity en la totalidad de su manifestación creativa y sobre todo la belleza de laborar como seres creativos (1% de inspiración y 99% de transpiración) que viven desde adentro.

Más allá de las letras, más allá del trabajo de excelencia musical, más allá de la identidad creativamente luminosa de este álbum, Lumina es el mayor acto de amistad que he presenciado, porque las letras, en su mayoría, responden a búsquedas y encuentros, y a la fe de Bernardo (Berny) que intenta que comprendamos lo que puede ver. Sé que Eduardo y Gonzalo hicieron suyas las luces y sombras, sombras luminosas y luces en penumbras, belleza en claroscuros, más esplendentes que en sombras, de las búsquedas y hallazgos. Lumina es una apuesta a la amistad, un acto trascendente. El riesgo que se enfrenta al decir: creo, tengo la certeza de que estás aquí, tengo fe y vivo fuera de este mundo. Un riesgo que los llevaría a enfrentar la avalancha de consecuencias que estas afirmaciones pueden traer. Lumina es para valientes, para lo que creen en el potencial creativo de la amistad como manifestación trascedente. Es para los que conocen el verdadero significado de la palabra entusiasmo, para los que han experimentado el privilegio de ser disonantes.

Antes de concluir este escrito comparto: Días antes de pedirle a Calamity que me permitiera compartir una de sus letras en Viandantes en Libros Pasajeros, Gonzalo expresó en las redes: Ya no hay más Calamity, se acabó Calamity. No sabía qué pasaría cuándo les consultara lo de Viandantes. Al escribir al grupo que creamos en el 2019 para la No Década, recibí un sí múltiple, todos respondieron a mi pregunta, incluyendo Fernando, entonces nació esta enredadera de palabras.

En pocas palabras: ¿Ya no hay más Calamity? Quizás se “desbandaron”, pero el rastro de su proceso creativo, el arte musical y literario los ha hecho llegar más allá del tiempo. Calamity suma (y sumará) a la riqueza y complejidad del futuro. Lumina cierra un ciclo creativo e inició otro. ¿Qué mejor manera de honrar diez años de idear y crear, desde el entusiasmo, con un álbum de diez canciones? Hoy brindo, desde este lado del espejo, por la que fue La Sí Década de Calamity. ¡Lumina para Bernardo, Eduardo, Gonzalo, Fernando y Armando! Entusiasmo en este nuevo hacer camino al andar que Fernando empezó un poco antes. Hagan suyas las palabras: por todo lo que ha sido gracias, ha todo lo que ha de ser en luz: sí.

Punto y aparte: Me deben un concierto en acústico.

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¿Qué dicen de Ocaso de Flores? 2

Por Rita Isabel

Pasajeros, Trece puntos de araña y Ocaso de Flores son libros-objetos-vivos que he confiado a otras manos, miradas y voces. Cada historia, cada narración que genero es un diálogo-tejido con escritos de otros autores y autoras del pasado, del presente y, aspiro a que, del futuro, son apuestas contra el tiempo. Y como dice Benedetti:

a lo mejor alguna alguno

en insomnio titubeante

halla que dos o tres palabras

le entregan algo de alguien

desde estos versos que se rompen

en los papeles

y en el aire

a lo mejor

quién sabe

Cuando me llegan las reacciones a las lecturas de mis escritos el diálogo se aviva y transforma un día común en un instante de “redondo alegre”.

Compartía en la primera publicación de ¿Qué dicen de Ocaso de Flores? 1 que las primeras reacciones fueron atípicas porque, por los días festivos, las recibía de cara a cara con ojos a puntos de lágrimas, voces entrecortadas o con sollozos. Una reacción que recibí cara a cara en un lugar muy cotidiano, el supermercado, me hizo respirar, pues fue la primera reacción con sonrisa en el rostro y alegría en la mirada: “¡no sabes cómo me has hecho reír!” Luego en nuestra conversación salió a flote que sí, leer Ocaso de Flores es hacerse lágrimas porque nos hace sentir al contar nuestra historia: la historia de todas las bisabuelas, abuelas, madres, tías en la voz de todas las nietas…

Y el tiempo pasó y pasa. Las reacciones comenzaron a llegar de manera típica: a cuentagotas y por escrito.

En esta segunda publicación de ¿Qué dicen de Ocaso de Flores? 2 comparto dos reacciones de las que llegan a cuentagotas y por escrito. Ambas reacciones las atesoro por la manera singular en que cada Ocaso de Flores llegó a cada lectora y por lo que compartieron. Curiosamente ambas usan la palabra: maravilloso.

Terminé la lectura de Ocaso de Flores, de Rita Isabel; ilustrado por Momo y Misael. El libro es un tributo de amor a su abuela en el que la poesía y la narrativa se entrelazan, para hacernos viajar por las añoranzas, las fantasías, los temores y la realidad; camino a la despedida.

Abuela se está despidiendo y no sé cómo decirle adiós«.

¡Es un texto maravilloso!

Dra. Yolanda López López MD (Escritora)

Aprecio significativamente estas palabras porque Yolanda López López, entre un mar de libros, optó por llevarse varios títulos de la mesa Libros Pasajeros en la Feria Anual del Libro en Caguas (2024) algunos de mi autoría y otros de J. A. Zambrana. Sin conocernos, sin conocer nuestras letras. Así que este es el segundo gesto de apoyo a nuestros libros. Es un alivio saber que le gustó.

Aún no lo termino, me recuerda a mis tiempos de universitaria cuando me tocó leer para una clase «Felices días tío Sergio». Me siento identificada porque también tuve una relación muy cercana con mi abuela paterna. También veo esto que dices sobre los abuelos y los niños, regresamos a ser niños y esto me parece un tanto agridulce, quizás por lo vulnerables que son, que seremos… Tuve que buscar en la web sobre la autora, que ahora sé que eres tú y sobre lo que es en realidad Libros Pasajeros. ¡Wow! Qué gran proyecto 🙌🏽 Grandioso regalo, de verdad me siento honrada y agradecida 😊

¡Hola! Hoy le mostré el libro a la nieta y tuvo el reflejo de quitarle el «tape» a uno de los dibujos 😂 Ya lo terminé, tu familia debe estar feliz y agradecida de contar con un libro que habla tan lindo de la abuela. ¿Quién no quisiera ser tratada, amada y valorada de esa manera cuando llega el ocaso? Mi relato favorito, bueno, en realidad son dos, aunque todos me gustaron: «Mi abuela niña» y «Aroma a flores». Los dibujos son maravillosos.

Sylvia Colón (Artista y abuela)

Magali García Ramis es la escritora puertorriqueña que más admiro. Leer que Ocaso de Flores evocó la vivencia de haber leído Felices días tío Sergio fue genial. He estado reflexionando en esto porque Ocaso de Flores también evocó en otro lector la primera vez que leyó El Principito. Además de sentirme halagada de que mis letras evoquen a dos libros de gran valor literario, más que la evocación de cada uno de estos textos es la sensación o la memoria emotiva que despierta la lectura de Ocaso de Flores. Sientopienso que lo que asocian es la relación memorable entre la lectura y ellos como lectores, ese instante contemplativo que las letras lograron en cada uno de ellos y que se quedó tatuado en su alma lectora. Y sentipensar la posibilidad de que Ocaso de Flores lleve a la persona que lee a esos momentos que develan la belleza de las letras, a instantes letraheridos, me sobrecoge.

Recibir cada reacción me hace reconocer lo que mi hermana me comentó en estos días al leer la más reciente reacción a Ocaso de Flores: “No lo dudes ni por un momento, cuando se escribe desde las entrañas trascendemos”. Confieso que a veces dudo…

Gracias totales.

Gracias por leerme y por apreciar a Ocaso de Flores.

Viandantes en Libros Pasajeros: El vacío

 «Cualquier cosa que puedo cantar, la llamo una canción. Cualquier cosa que no puedo cantar, la llamo un poema. Cualquier cosa que no puedo cantar y es demasiado larga para ser un poema, la llamo una novela.» Bob Dylan

En lo que la página en blanco va y viene…

Apalabrada… lanzamos una nueva entrega de Viandantes en Libros Pasajeros, rincón de nuestro hogar virtual en el que, de vez en cuando y de cuando en vez, por invitación, compartiremos escritos de autores(as) que forman parte de nuestro círculo de afinidad creativa. En esta ocasión “El vacío” llena la casa de Libros Pasajeros, acogemos una de las letras de Calamity. No es la primera vez que versos de esta canción habitan en nuestro hogar virtual y nuestras redes sociales: las ganas incansables de poder llegar más allá del tiempo. Palabras brújulas, palabras horizontes, palabras que inspiran… Hoy «El vacío» habitará como viandante en Libros Pasajeros y con ello nos regala la oportunidad de apreciar la relación íntima entre el quehacer creativo de músicos y literatos. Nos da la posibilidad de caminar por las guardarrayas difusas entre poemas y letras de canciones. ¿Quién es (o fue) Calamity? La manera más simple de contestar es: una banda puertorriqueña de Heavy Metal. Mas la invitación es que hagan clic en su nombre y respondan ustedes, quién es (o fue), al ver la serie documental La No Década que trabajamos en el 2019. Sobre el asunto de si es o fue pronto escribiré En pocas palabras, pero ahora, en este instante o en este espacio «El vacío» será viandante. Sin más nos lanzamos a la lectura de…

El vacío (Derechos reservados 2019)

Por Calamity [Kairos]

En la vida siempre supe a donde ir
El fuego en mis ojos siempre ardió
Ningún frente frío me causó temblar
y jamás pensé algún día dudar

Las ganas de ser siempre pudieron más
que cualquier temor a fracasar
Ahora soy un hombre que perdió la fe
y que jamás pensó un día preguntarse

¿Dónde estarán las llamas que me alumbran?
¿Dónde estará el hierro en mi interior?
¿Dónde estarán las ganas incansables
de poder llegar más allá del tiempo?

En algún lugar yo me perdí
En algún ayer yo me rendí

Recuerdo mil noches sin poder dormir
Con mis ojos fijos en el mar
Buscando en el agua la tranquilidad
y poder llenar el vacío en mí

¿Dónde estarán las llamas que me alumbran?
¿Dónde estará el hierro en mi interior?
¿Dónde estarán las ganas incansables
de poder llegar más allá del tiempo?

Si disfrutaron la lectura, disfrutarán aún más escuchar «El vacío»:

Licencia Creative Commons

En pocas palabras: Contigo en tu dolor y Ya escribí, ¿y ahora qué?

Por: Rita Isabel

En pocas palabras: Comparto lo que sientopienso de lo que leo…

Libro de no ficción (autoayuda): Contigo en tu dolor [Una guía para acompañarte a sanar en tu proceso de duelo ante la muerte de un ser querido] (marzo 2024) de Glorielma Colón [123 páginas]

Mi relación con el libro: Contigo en tu dolor llega a mis manos directamente de su autora con los deseos de que fuera una bendición para mí. Conozco a la autora desde hace poco, pero comparto con ella a diario. Es la directora administrativa de la escuela en la que trabajo. Una persona singular que desborda amabilidad, gracia y alegría. Admito que no soy muy amante de los libros de autoayuda, pero la temática es precisamente el tema que, en mi última publicación, exploro desde la ficción.

Libro de no ficción: Ya escribí, ¿y ahora qué? Lo que nadie te dice sobre publicar (diciembre 2023) de Liz Arroyo [104 páginas]

Mi relación con el libro: Decir Liz es evocar a Tazas y Portadas, Publicaciones Lola y Portadas P.R. Su trabajo como librera y sobre todo lectora me llevó a conocerla cuando estaba en el proceso de divulgar mi segundo libro Trece puntos de araña. Tazas y Portadas acogió a Pasajeros y Trece puntos arañas con un entusiasmo extraordinario. Recibí apoyo, respeto y aprecio de parte del equipo de Tazas y Portadas, sobre todo de Liz. Tener un ejemplar de Ya escribí, ¿y ahora qué? era justo y necesario.

No ficción, pensé que ese sería el único punto en común de Contigo en tu dolor y Ya escribí, ¿y ahora qué? Pero había algo más evidente… las cubiertas de los libros: en ambas predomina el amarillo. Como dato curioso el color amarillo evoca: energía vital, actividad, cosecha y sabiduría.

De igual manera, ambos libros tienen una estética definida y cuidada. Es evidente que hubo cariño, en el proceso de idear, para que llegara a sus lectores un libro bonito y que su diseño estimulara la lectura. No ficción, estética definida y el compartir experiencias… de un sólo punto en común llegamos a tres. Ambos libros parten de las vivencias de las autoras y el deseo de compartir con otros lo aprendido. No sé si fue adrede, pero al sentipensar ambos libros el simbolismo del color amarillo, sobre todo el de cosecha, resuena.

Contigo en tu dolor nos lleva de capítulo en capítulo por la pérdida, el duelo, la aceptación, la sanación y el duelo colectivo. Cierra con “Morir nunca es parte del plan, pero siempre es parte de la vida” palabras de Jerry Luna, 2004. Su muerte, dio vida a este libro. La respuesta a la pregunta ¿se supera una pérdida? es el detonante del libro, el elemento que se enfatiza es que “cada duelo tiene su propio tiempo”, “cada persona vive su propio duelo, ya que cada uno lo experimenta de una manera diferente” y lo más memorable del libro es el elemento testimonial y anecdótico. Así que estamos ante un libro que busca ser un recurso de apoyo, ante el duelo de un ser querido, desde una narrativa íntima, del propio duelo de la autora, o de los duelos de las personas a las que ha acompañado como tanatóloga. Como guía o recurso de apoyo incluye ejercicios para la sanación y espacios en el libro para trabajarlos. A nivel personal y literario conocer lo que es el duelo anticipado resonó en mí, sobre todo con el proceso creativo de mi tercer libro Ocaso de Flores.

Con Ya escribí, ¿y a hora qué? Lo que nadie te dice sobre publicar (añadiría en Puerto Rico) reafirmé, o corroboré, y repasé lo aprendido en esta primera década de Libros Pasajeros. El primer capítulo recoge lo que descubrí al publicar Pasajeros de manera tradicional. Escribir para mí es un quehacer creativo y artesanal, es arte que utiliza como medio la palabra; sin embargo, publicar, me guste o no, es un negocio. En el capítulo 2 agradecí no ser la única que diferencia los conceptos autopublicación y publicación independiente. En fin, desde el comienzo hasta el punto final de la última oración del libro, lo escrito (en cada uno de los 10 capítulos y en el prólogo y el epígolo) resonó con mis procesos de aprendizaje en mi gestión literaria de una década, aprendizaje de tanteo y error, experimentación y sobredosis de realidades que, en algunos momentos, se han sentido como recibir el impacto de un chorro, a presión, de agua fría. Para quienes están comenzando sus procesos de escritura este libro será como una brújula para guiar sus pasos y no caer en arena movediza o un atrecho para no sufrir infinidad de tropiezos en un aprendizaje por tanteo y error en el proceso de publicar. La organización, el orden y el lenguaje cercano hacen de la lectura una experiencia útil y lo que se comunica llega a quien lee de manera efectiva.

En pocas palabras: ¡Enhorabuena a ambas por sus publicaciones!

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Ocaso de Flores: En serio, en feria, entre amigas hasta El Candil

Por Rita Isabel

Desde enero andamos en la cuerda floja (o tensa) del destiempo, como funambulistas ante el reto de no caer al vacío, para difundir Ocaso de Flores. Maribel Vázquez de Enserio Books nos recibió en los primeros pasos en esa “cuerda” y en febrero compartió la entrevista en sus redes, mas durante meses nos ha apoyado compartiendo uno que otro clip, de vez en cuando de cuando en vez, del diálogo que generamos. Hablamos de su libro ¡Dime que es embuste! y del proceso creativo de Ocaso de Flores.

Gratitud infinita para Maribel.

En abril, la Feria Anual de Libro en Caguas nos dio la oportunidad de llegar a más apalabrados y letraheridos. Cuatro días de diálogos interesantes, de capturar anécdotas y de encuentros memorables.

Agradecida por la experiencia.

En mayo Entre amigas, libros y una copa conversamos desde el adiós y la remembranza con Sandra M. Colorado y Marivel Galindo. Un diálogo genial, Marivel y Sandra son lectoras ideales. Gracias totales a ambas por el compartir de vivencias sobre la vejez y sobre nuestros seres queridos.

El primer día de junio El Candil nos abrió sus puertas para recibir a Ocaso de Flores. En esa ruta llevando el ocaso desde Caguas a tejidos virtuales, desde La Mesa al Pueblo, desde Caguas a entramados de amistad, una estela de preguntas se asoma en los claroscuros del Ocaso de Flores. A la luz de El Candil y dialogando con su editor, Jesús A. Zambrana, comenzamos a responder las interrogantes en cuatro estaciones como las estaciones del año que marcan el mundito literario de Ocaso de Flores: ¿Por qué un riesgo literario? ¿Un libro con identidad visual? ¿Doce maneras de decir adiós? ¿Literatura costumbrista o fantásticas; cuentos o libro híbrido?

 Usamos como trampolín las palabras de Pedro Juan Soto en el prólogo de Spiks para responder la primera interrogante. “Creo que un libro de cuentos debe ser obra integral, y, a la vez, obra desarmable. Si bien puede existir por sí sola cualquiera de las narraciones, juntas podrán decir mucho más. Por eso abordo la redacción de un libro de cuentos con sentido de integración, pensando en las partes tanto como en el conjunto, ideando las acciones con frialdad y disimulo”. (En mi caso lo ideado es cálidamente calculado)

Como tejido-red guardavidas, para no caer mortalmente en la realidad, usamos la cita de Ray Bradbury y nos lanzarnos a responder la segunda pregunta con: “Hay que inyectarse cada día de fantasía para no morir de realidad”.

Para no perder el equilibrio en la cuerda, e intentar responder al tercer cuestionamiento, usamos las palabras de Mario Benedetti: “Se despidieron y en adiós, ya estaba la bienvenida”.

Ya cerca del extremo, para idear una respuesta a la cuarta interrogante (interrogante a la dos), regresamos a las palabras de Juan Ramón Jiménez que hemos hecho nuestras: “Universal, pero universal diferenciado si no, no”.

(Confieso que las citas son más bien acertijos si no ven la presentación, si aún no la han visto pasen por el espacio virtual de El Candil).

De salto en salto por la prosa poética de Ocaso de Flores, desde su dedicatoria hasta el epílogo, llegamos al extremo de la cuerda que puede ser el final o también principio:

A quien aprecia la belleza del ocaso

Lo inexorable

en esta isla triturada por vientos, lluvias y corrupción

como si no hubiese un mañana

se desdibuja el paso de los años

de naranja el verdor

estalla el atardecer

zigzagueante, transparente, fantasmal

crece sempiternamente

parrandas y epifanías

persiste e insiste;

sufre la belleza del que permanece,

del que siempre estuvo,

del que no se fue

antes de lo esperado

por el tic tac del reloj

palpita el cundiamor

previo al vértigo

como ella lo hizo por mí tantas veces

beso su mano

con llantoamor en las entrañas

y mis letras se estancan en la punta de mis dedos

Abuela se está despidiendo y no sé cómo decirle adiós.

Gracias a El Candil por el espacio.

Como funambulistas… continuaremos.

Rita Isabel agradecida